|
En 1827 los brasileños ocupan la península aprovechando la desprotección en que
se hallaba al trasladarse la mayor parte de las tropas combatientes de la región
para la invasión de Río Grande, que culminara con la Batalla de Ituzaingó.
Construyen allí un reducto de artillería, que con la posesión de la Isla
Gorriti, les permiten la utilización del Puerto de Maldonado, vital para
mantener las comunicaciones marítimas desde el Brasil a Montevideo. Esto da
lugar a violentos combates lo que ocasiona su abandono...
En 1829, ya siendo un país independiente, Francisco Aguilar y el Consejo de
Administración del departamento, proponen la creación de un pueblo en la
península, teatro de los combates descriptos, denominándolo Ituzaingó, en
recuerdo de la mayor batalla en número de contendientes que se librara en
nuestra historia, entre las fuerzas imperiales brasileñas y las republicanas de
las Provincias Unidas del Río de la Plata el 20 de febrero de 1827, en el curso
de la Guerra de Independencia 1825-1828, en la que participara la División
Maldonado...
Las dificultades económicas del nuevo país y las interminables
guerras civiles impidieron la estabilidad necesaria para el establecimiento de
una población en esta zona de difícil comunicación terrestre debido a los
médanos de arena que la rodeaban...
Durante la década del 30 permanecería prácticamente desierta con
una sola construcción utilizada en el puerto para guardia...
En plena Guerra Grande, en 1843, el Gobierno de la Defensa,
presidido por Joaquín Suárez, le vende por 4.500 pesos de plata la península a
Samuel y Alejandro Lafone. La venta incluía la Isla Gorriti por 1.500 pesos y
condicionaba el parcelamiento y establecimiento de una población en la punta,
cediendo al Estado las dos terceras partes de cada manzana...
Estos ingleses instalaron un saladero, con corrales, depósitos
para los cueros salados y también una salina en la "Punta de la Salina", pero no
delinearon la población a la que se habían comprometido en el contrato de venta.
Ni las salinas ni el saladero prosperaron. Era más fácil llevar los ganados a
los saladeros de Montevideo y en la bahía no existía un puerto operativo de
carga...
En enero de 1873 los sucesores de los Lafone solicitaron que se
dispusiera el deslinde y amojonamiento de los terrenos. En septiembre el
Ministerio de Gobierno ordena que se practique la "mensura judicial". El
agrimensor Francisco Surroca la efectúa en 1874 y la Dirección General de Obras
Públicas la aprobó en enero de 1886, 14 años después, lapso en el que se inició
por parte del Estado una acción de nulidad de la cesión, en 1880, dado que el
pueblo no había sido constituido...
|